Encontramos así que la educación religiosa cambia de acuerdo al ingreso económico y posición social del educando. Para unos ser cristiano consiste en dar limosna, ir a misa, confesarse y comulgar una vez al año. Para otros, procesiones, resignación a las injusticias y a la pobreza. Lo común en las dos es que a los ricos no se les habla de los pobres y a los pobres no se les habla de los ricos. Educaciones separadas, políticamente manipuladas y totalmente desintegradas. ...[leer más]