<< anterior | Índice | siguiente >>

Nota al lector

La razón principal de escribir este libro fue poner mis ideas en orden, es decir, situarme frente a mí mismo. Y, ¿quién soy yo, sino un peruano que tiene raíces profundas en su tierra, su familia, sus amigos y los sueños compartidos con ellos? Examinar el pasado es un proceso cruel. Freud inventó el psicoanálisis no para que uno repita los cuentos de hadas que alguna vez escuchó en la niñez, lo hizo para que al enfrentarnos con lo que sí duele, con lo que se ocultó en el sótano de la memoria, se vea que es precisamente lo escondido lo que nos hace ser como somos. De este modo he encontrado que todo lo que me han enseñado sobre mi Patria es falso. Sacarlo del abismo de la conciencia fue un proceso doloroso, allí me enfrente a mitos horrorosos. Peor que eso: he encontrado valores que yacían aletargados porque nunca fueron reconocidos por nuestra sociedad, llámese esta: colegio, amigos, familia, empresa, etcétera. Todo lo anterior lo intuía, pero no lo sabía. Somos, ¿qué duda cabe?, producto de nuestro ambiente y al criticarlo se puede creer que estamos destruyendo parte de nuestra personalidad, nuestro orgullo. En verdad lo que hacemos, al ser sinceros con nuestro pasado, es liberarnos de nuestros tabúes, mitos y prejuicios.

Este libro pretende, también, poner sobre el tapete algunos de nuestros complejos, fobias, vicios ocultos e inclinaciones perversas. No creo en verdades inconmovibles, todo lo que he escrito es discutible. En lo que sí creo es en la necesidad de examinar en voz alta las razones de nuestra pobreza moral y falta de ética.

La situación de Perú es terrible. No es un problema de terrorismo. Es un problema de pérdida de valores. La sociedad está corrompida y por lo tanto sus instituciones también. La violencia no se puede combatir con represión policial. Son otros los caminos a seguir para que el Perú pueda recuperarse, pero cualquiera de ellos debe contener franqueza e integridad moral. Si esto no se lograra todo intento por establecer el orden público es inútil.

No espero que el lector coincida con todo lo que digo. Verá que a veces dudo y en muchas partes muestro claras contradicciones, sin embargo, en ningún momento he deseado buscar paliativos porque no pretendo agradar con este libro, sino, más bien, desearía que al leerlo duela, y duela tanto como a mí me dolió escribirlo.

Herbert Morote
Madrid, Noviembre 1992

--------------------------------
Este libro se terminó de imprimir en
noviembre de 1992, Editorial Horizonte,
Piérola 995, Lima.


© El autor tiene todos los derechos de esta versión para Internet. Autorizada su reproducción parcial o total siempre y cuando se mencione esta fuente: Herbert Morote



<< anterior | Índice | siguiente >>

¿Quién está en línea?

Hay 9 usuarios en línea